Alergias alimentarias en Iquiqueños: una condición de cuidado

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  • Según la OMS son ocho los alimentos responsables del 90% de las alergias alimentarias en el mundo, las que pueden llegar a ser graves e incluso mortales para quienes la padecen.

De acuerdo a datos de Clínica Tarapacá, cerca del 10% de las consultas inmunológicas estarían asociadas a alergias alimentarias. Una condición que experimentan millones de individuos en el mundo y que afecta a 10 de cada 100 personas en los países desarrollados.

Esta reacción corresponde a una respuesta inmunitaria desencadenada por el consumo de ciertos alimentos como la leche, el huevo, los crustáceos, el pescado, los cereales, el maní, la soya y los frutos secos, causantes del 90% de este tipo de alergias, según la la Organización Mundial de la Salud (OMS)

“En general es frecuente encontrar a personas con intolerancia a ciertos alimentos o ingredientes, pero una alergia alimentaria es algo diferente. Se produce cuando la exposición a una determinada sustancia desencadena una respuesta inmunitaria anormal y, aunque no hay tanta prevalencia de casos, es una  reacción que ha ido en aumento y debe atenderse, pues podría generar efectos graves e incluso la muerte”, explica el médico general de Clínica Tarapacá, Henrique Flausino.

En esta línea, algunos síntomas que hablan de una reacción a los alimentos van desde las erupciones leves localizadas hasta un shock anafiláctico grave que puede incluir urticaria, picazón, piel pálida o enrojecida, hinchazón de labios, cara, lengua o cuerdas vocales; hipotensión, es decir presión arterial baja, vómitos, pérdida de conciencia y- peor aún- bloqueo de las vías respiratorias.

Para evitar llegar a este límite, es imprescindible consultar ante la mínima sospecha a un especialista que identifique el tipo de alérgeno que genera la hipersensibilidad. De esta manera, el médico tratante determinará si es preciso incorporar tratamientos de emergencia con antihistamínicos o incluso el uso de epinefrina inyectable, la que debe ser llevada en todo momento por quienes padecen esta condición para evitar ponerse en riesgo tras el contacto con el alérgeno.

Ahora bien, las alergias alimentarias no tienen cura definitiva. Por ello la prevención aparece como el principal recurso protector. “Asumir una  dieta específica e incorporar ciertos hábitos de consumo de alimentos es fundamental para evitar estas reacciones. En este sentido, las recomendaciones estándar son planificar con antelación los menú, leer siempre las etiquetas de los alimentos y, a su vez, etiquetar rigurosamente los ingredientes. Además evitar la contaminación cruzada de un alimento a otro, de un alimento a las manos y de un alimento a los utensilios, como los cuchillos”, explica el Dr. Dr. Flausino.